
Domingo 30 de septiembre, 7:00
hs, el equipo se junto en
lacarra y de la serna, barrio de
gerli para salir a buscar una victoria en la sexta fecha de la liga vasco-germana, llegamos al predio "anexo
burzaco" lleno de expectativas, a las 8:30
hs, hora en que
debía arrancar el partido, el equipo se
veía demasiado confiado debido a los resultados anteriormente conseguidos, y a la mala
posición del rival en la tabla, es mas, mas que confiados entramos "dormidos", al poco tiempo de comenzar el partido,
Inder Cuá se pone en ventaja, tras una jugada
rápida por el sector derecho de nuestra defensa, que un poco trasnochada, y con bastante alcohol encima, no pudo detener dicho ataque, no conforme con el resultado,
Inder Cuá, iba a conseguir su segundo gol en una jugada similar, o igual a la anterior.
El equipo estaba mal, no jugaba
fútbol, hablaba demasiado, y no
conseguía descontar el marcador, el partido se
había puesto demasiado caliente,
parecía mas un "
ring de
box", que una "cancha de
fútbol", ahora si
había que sacar la chapa de puntero, y buscar el partido, no falto mucho para que "el
papu", saque un centro al
corazón del
área y el "
melli" le baje la pelota a "El
ari", y como un
trapesista pudo conectar una tijera al palo derecho del arquero. Ahora si, con el partido 2 a 1, no
podíamos dormirnos mas y salir a buscar el empate antes del final del primer tiempo, y
ahí nomas llego, tras una jugada no muy prolija, "el
ari" asiste a "
chicho" , y al divisar al arquero adelantado, coloco un
derechazo débil pero con perfecta
dirección, que choco derecho con la red, y
así termino la primera mitad.
Del segundo tiempo, no hay mucho que decir, conseguimos el tercer gol, tras una jugada en que "el
Ari" apura a le defensa, llega al contacto con el defensor, el cual se lleva la pelota por delante con su cuerpo y
así lograr la victoria.
Después, jugamos con la
desesperacion del rival, nos falto meterla, porque con un hombre mas tuvimos algunas
chanses para ampliar el resultado. Mucho mas no dejo el partido, muchas amarillas para ambos lados, una roja para el rival, y una enseñanza para el equipo: que no hay que
subestimar al rival, hablar menos y jugar mas, y que los partidos que se complican en la cancha,
también vale ganarlos con la "cabeza".